Es una plataforma de asesoramiento que promueve el arte contemporáneo argentino. 

Somos gestoras activas en el campo de trabajo con el objetivo de desarrollar el contenido simbólico cultural de nuestra generación y acercarlo a nuevos espectadores. 

Fresia Carnota |  fresia@ligabuenosaires.comMercedes Dougall | mercedes@ligabuenosaires.com

1/8

TOMÁS ESPINA

Febrero - Septiembre 2019

AZUL CAVERNA

 

Febrero - Diciembre 2018

I will find a horse to feed the apples

Una buena manera de definir qué es el arte conceptual es señalando que en ellas lo artístico no sucede en la materialidad de la pieza sino que la obra acontece en la cabeza, cuando te la relatas o te la cuentan y, que funciona como un chiste: lo importante es el remate. En las pinturas conceptuales de Azul Caverna el remate es una tarea que nos queda a los espectadores. Tenemos todas las piezas allí dispuestas –entre lo que vemos y lo que se nos propone desde los títulos- para elaborar un remate.

 

Alejada de toda voluntad narrativa, la pintura de Azul representa no ya grandes historias o paisajes, sino relaciones, acciones, posibilidades de un cuerpo en un espacio y un tiempo (y digo “un cuerpo”, así en singular, porque sus axiomas pictóricos tienen siempre un sólo protagonista que empuja la acción. Es, en el conjunto de obras, que estos singulares se vuelven un colectivo). Sus obras hacen pensar en sistemas abstractos como los de cualquier lenguaje o código. Son juegos que traen sus reglas implícitas (y se nos invita, curiosidad mediante, a descifrarlas).

 

La performatividad de los títulos que usa Azul Caverna es generadora de lo espacial y lo temporal en sus obras. Nótese que no hablamos aquí de espacio o tiempo, sino de los efectos sensoriales y mentales que construyen esas nociones. La performatividad es un talento propio de ciertos verbos y frases para hacer que las cosas existan y tengan una consecuencia en lo real por el simple hecho de decirlas. Así como en numerosas tradiciones espirituales y religiosas el verbo es el comienzo de la vida o el juez de paz declara casadas a una pareja, en las pinturas de Azul las microhistorias gatilladas por los títulos hacen existir a las formas en tanto personajes, o figuras-actuantes.

 

Desde esta perspectiva es que concluímos que las obras de Azul Caverna son disruptivas porque proponen una lógica nueva que desafía lo puramente visible y, por ende, lo esperable. Pueden desafiar al razonamiento producido por el sentido más privilegiado de todos –la vista– porque no son únicamente líneas o figuras sobre un plano: son volúmenes en un espacio, son figuras que actúan, cuerpos, y tienen capacidades, agencia (palabra derivada del verbo latino ago, agis, agere, que significa hacer, actuar). El agenciamiento se usa para hablar de la capacidad del sujeto en generar espacios críticos no hegemónicos desde la enunciación del yo, en y desde lo colectivo, para contrarrestar las lógicas de control en sus modos sutiles y también explícitos que se nos imponen.

Mariana Rodríguez Iglesias Agosto 2018

JULIANA IRIART

Se van a extrañar | León Alado

Febrero - Julio 2017

Esta muestra es una manera de decir en partes o es un carnaval en invierno o es la convivencia de líneas en todo orden de cosas. SE VAN A EXTRAÑAR. En un sentido cándido alguien que quiere mucho algo intenta dejar registrado que cuando ese algo se divida las cosas van a andar peor, o cada una de las partes va a saberse perjudicada por la separación. La suma de las partes tiene una estructura mayor en ese tercer momento llamado forma ¡Qué peligro que las partes pierdan la vibra! Cada parte es una depresión de la forma.  SE VAN A EXTRAÑAR. En un sentido informativo hay un plural -las/los que se van. ¿A dónde se van? A extrañar. Este puede ser un lugar, una acción sin referencias, un vicio como drogarse. Una mejoría, una apuesta, un reto. Algunos se van de vacaciones, otros se van a extrañar. Esta manera describe una acción objetiva.  SE VAN A EXTRAÑAR. Alguien manda a un par de personas o de objetos o de animales o de espectros a extrañar. Tiene algo de reto, de imperativo. Una especie de condena. Una actitud punitiva. Mandar a extrañar a alguien es complicarle la vida. Es iniciar en lo que se manda un nuevo momento, es un empujón. Supone también, esa sanción, algo de lo ejemplar. El que se va a extrañar vuelve mejor. Capaz no vuelve.  Juliana Iriart suele trabajar arrodillada, pero no reza. Trabaja así para ubicarse inmediatamente con respecto a los materiales. Su taller es muy chico. O más bien está lleno de cosas. Queda en la boca pero no por vocación acomodaticia con la geopolítica del arte sino por herencia familiar real. La atmósfera se la da un reflector y lo que destella de unas telas brillantes plegadas y colgadas del techo, como las que estructuran sin estructurar esta muestra. La otra luz es una vela misteriosa perdida en un rincón. Es tan trabajoso y demanda tanta energía ser uno mismo… 


Juliana Iriart dijo alguna vez que los títulos son “una pieza más de la muestra”. Entonces pasan a ser una pieza exquisita de arte conceptual. Es tan sugerente ese informalismo… Juliana Iriart dijo alguna vez que primero piensa o imagina “experiencias ideales para los visitantes” y que es entonces donde se pone a trabajar. Primero está la sensación y después las cosas. Es una artista de retaguardia, porque espera la predisposición pública, espera de la sociedad lo que la sociedad no espera de los artistas. Eso la vuelve una artista pop más allá de los colores o los materiales. Es tan importante esta premisa para empaparse de lo suyo…


Juliana Iriart dijo alguna vez que “hay que cuidar los espacios inútiles”. Esta definición asegura una vitalidad en su arte difícil de asegurar en tantos otros artistas. Asegura el grado mínimo de indeterminación que necesita un artista para desarmar la perspectiva del típico consumidor de arte y transformarlo en una persona conmovida. Es tan raro que alguien ame lo inútil…
Cuatro maderas con forma de pilote, una en cada pared, que sostienen unas varillas transversales a la sala, una especie de laberinto que sostiene unos motores que sostienen unos alambres que a su vez sostiene pinceles, manijas de canillas, plumas, martillos, látigos y soguitas. Esos objetos tocan pigmentos en polvo y lentejuelas que se esparcen azarosamente por el suelo de la habitación. Si se la mira fijo no dan ganas de entrar, un poco de ruido y tanto color espanta al visitante, que no está preparado para que la tecnología sea tan frágil. No puede ser que dependa de una serie de materias. Digamos que es un elemento más, un pormenor en el orden y un pedazo de asfalto recién destruido que intenta quedar adherido a las personas. 
Tres biombos. Seis telas muy distintas entre sí que son además seis pinturas. Estos artefactos tienen una forma tonta, porque están a la buena de Dios. Son parecidos a un mueble. Las personas hacen lo que quieren con lo poco estructurado de su forma.
 
Quince cuadros que podrían llamarse “La selección de Venecia”, porque son partes de un trabajo en series en el mínimo espacio que habilita un escritorio de un hotel tres estrellas. Pero la acumulación, la diferencia con repetición, el matiz técnico, la insistencia en motivos termina colando este elenco elegido. Pinturas simples hechas con nada, que son una selección de tantas que pasaron de largo. Hacer algo en Venecia con nada, o con casi nada (entre otras cosas un hijo demandando atención) es una manera no oficial de hacer. Por lo tanto una manera artística. 
Escribir es no encontrarle la vuelta a lo que las cosas significan.


 Juan Laxagueborde, Junio 2017

CRISTIÁN FERNANDEZ OCAMPO

Mundo Criminal

"No alcanza estar atentos para evitar el deseo, el peligro, el trance o la caída. Ésta aventura puede ser una emboscada. Un desvío inoportuno o tal vez una puerta hacia la oscuridad. ¿Estaré equivocado? Siento la amenaza, está cerca. ¿Quién podría negarle a un alma sensible como la mía el placer de hacer un pequeño escándalo? ¿De revelar el instinto mecánico que nos atrae? Sugiero una inspección profunda, librarnos de toda duda...  Porque la máquina nos está mirando, nunca se detiene.  Está detrás de todo, respira.  Cosa semejante a una fuerza indivisible que recorre las formas, como un depredador oculto en el resplandor."

Piwa La Piwa, Octubre 2017

Agosto - Diciembre 2017

LIGA ARTE CONTEMPORÁNEO

Visitanos con cita previa en: 

Juan Francisco de Seguí 3922, timbre 2, Buenos Aires

  • Liga

@liga.buenosaires

Fresia Carnota

fresia@ligabuenosaires.com

Mercedes Dougall 

mercedes@ligabuenosaires.com

Juan Francisco Seguí 3922 timbre 2

Buenos Aires, Argentina 

Con cita previa 

Fotografías por Fabián Cañas

8407